Sin embargo, aguantarlos durante todo el día o la noche no resulta nada sencillo. Por eso, son muchas las veces que las mujeres prefieren recurrir a un zapato plano, renunciando a los beneficios que ofrecen un buen par de tacones. No obstante, existen decenas de trucos que harán que quites el miedo a esos preciosos stilettos que aún no te has atrevido a lucir. Aquí te proponemos 7 remedios infalibles.


1) Si compras zapatos de tacón, intenta que te ajusten correctamente. Lógico ¿no?, pero, ¿cuántos zapatos de tacón tienes que te hacen resbalar los pies hacia delante, dejando un hueco en el talón de uno o dos centímetros y creando presión y dolor en el dedo gordo del pie?. Para evitar esto, hay que comprar zapatos que te ajusten y sujeten al pie, pero que no aprieten. Para ello tiene que ser cerrados y si son sandalias, que tengan tiras que se aten alrededor del tobillo.
No parece gran cosa pero este simple gesto te ayudará mucho. Evitarás que tus zapatos resbalen, adhiriéndote mejor al suelo y librándote de alguna que otra caída. Además, aunque no nos demos cuenta, cuando nuestros zapatos resbalan tendemos a hacer fuerza con los pies para evitar salir volando, lo que al final del día desemboca en un dolor de pies horrible. Además, en este artículo también puedes consultar cómo estirar unos zapatos.
Sabemos que por más que te duelan los pies, jamás reemplazarás tus preciados tacones por unas flats. Es verdad que la mujeres tenemos una severa adicción por los zapatos, pero también es verdad que después de poco tempo de ponernos los tacones, tenemos dolores insoportables en los pies. Como sabemos que no estás dispuesta a renunciar a ellos, checa estos tips para hacer que los momentos con tus tacones sean menos dolorosos. 
Como la mayoría de vosotras, adoro los tacones. La pena es que no siempre he sido capaz de llevarlos todo lo que me gustaría por el dolor que me causaban. Hasta que he descubierto estos trucos que me están ayudando -y mucho- a llevar mis zapatos preferidos casi todo el día. As most of you, I love heels. Unfortunately, Ive never been able to wear them for several hours because of the pain I felt in ...

“Antes muerta que sencilla“, aunque coja… La imagen seguro que la recuerdas. Regreso a casa tras una larga jornada con los zapatos en la mano y cuando te quitas los tacones ¡no reconoces tus pies! Hinchados, doloridos, con rozaduras ¡Qué horror! Y te preguntas ¿ha merecido la pena tanto sufrimiento? Pues la respuesta debe ser que sí, porque lo volverás hacer y “lo sabes”
Aunque a muchas nos parezcan un refinado instrumento de tortura (nos incluimos en este grupo), las sandalias de tacón alto y tiras finas son una preciosidad que realzan y dan elegancia a cualquier pie. Para ir más cómoda con este tipo de calzado, apuesta por modelos con las tiras un poco más anchas y planas, ya que las que son redondas tipo cordón se clavan en la piel.
Este truco servirá para aliviar el dolor que se produce en el metatarso cuando utilizas tacones altos. El truco es muy sencillo, pero tiene una explicación científica. Al parecer existe un nervio que se divide en dos justo entre los dos dedos que ves en la foto, y el cual causa dolor cuando se ejerce presión por causa de los tacones altos. Cuando juntas los dedos con una bendita o cinta, quitas presión sobre el nervio y así evitas el dolor al caminar.
"Qué tipazo ¡y vaya culo!", probablemente hayas exclamado al verte en un espejo con las alzas colocadas. Nadie lo discute, con tacones el trasero parece más respingón y durito, y además sacamos pecho. Pero esto ocurre porque al elevarte desde las puntas de los pies la pelvis se ve obligada a inclinarse para que, básicamente, tu cuerpo no caiga en picado contra el suelo. 

Tras el uso de unos zapatos de tacón, también hay ciertos ejercicios que aliviarán las molestias y reducirán el efecto que puedan tener a medio plazo. Por ejemplo, masajear la planta del pie con una pelota para "descomprimir la fascia plantar (una banda elástica que tenemos en la planta del pie) y aliviar así la presión, o realizar estiramientos de los gemelos y de la zona lumbar". Entre estos consejos de los expertos también hay hueco para una medida tradicional: los baños con agua caliente y agua fría. “El contraste de temperaturas nos ayudará a reducir la inflamación después de llevar tacones”, afirma Montse Martínez antes de recomendar, también, olvidarnos de los zapatos altos durante unos días. “Un calzado ancho, con no más de dos o tres centímetros de tacón y una buena mortiguación en la suela" será, según ella, una mejor opción.

Hols chicas, yo también tuve ese problema después del embarazo. Pero como realmente quería usar tacones. Ya que soy algo bajita opte por unas zapatillas tipo botínes, que me aseguran hasta el tobillo. No se imaginan que bien se siente caminar con estos tipos de zapatos, brindan demasiada seguridad, hasta puedo correr. Así que busquen amigaá y van a notar el cambio. Un saludos a todos desde chiápas mexico. Suerte
Si no has nacido con el superpoder de caminar con tacones con la misma naturalidad que si llevaras unas zapatillas (tranquila, es casi tan difícil como el de la teletransportación), la ayuda extra de una pulsera atada al tobillo o un abotinado que te sujete el empeine será de agradecer. Lo malo de este tipo de zapatos es que acorta visualmente la pierna y no estilizan tanto como los que muestran el empeine. Si tus piernas son cortas o anchas, solo te los recomendaríamos para llevarlos con pantalones, jamás con faldas o vestidos.

me parece muy bien los trucos que dais,por que a mi me gustaria saber caminar con tacones,pero no entiendo estas niñas de 12 o 13 años que se preocupan por caminar con tacones,que sois niñas que hace tres años aun estabais jugando,no entiendo por que ahora se ve bien que las niñas vayan vestidas como mujeres de 30 años,hay que disfrutar de cada epoca,que todo llegara.

A veces, la sudoración del pie, combinada con la fricción causada por una “caminata, puede causar ampollas, especialmente si usas zapatos sin calcetines. Usa talco antes de usar zapatos y de este modo reducirás la probabilidad de sufrir ampollas desagradables. No cuesta demasiado y simplemente puedes aplicarlo con una sola pasada ya que el efecto puede durarte para varias “caminatas”
11. Rectificación, actualización y supresión de Datos Personales: De acuerdo a lo establecido en el punto 10 anterior, DAFITI rectificará, actualizará o suprimirá a solicitud del Titular, cualquier tipo de información, según el procedimiento y los términos señalados en el artículo anterior. Tratándose de rectificación y/o actualización, las correcciones propuestas deberán estar debidamente fundamentadas.
Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
×