Cuando colocas uno de estos en tus zapatos consigues dos cosas: la primera, se acabó el ir resbalándote cuando el pie suda, lo que es una sensación horrorosa y, además, sabemos que los demás lo notan, que es peor aún. Y lo segundo, evitarás malos olores en el zapato ya que el olor se impregnará en el salvaslip, de este modo solo tendrás que llegar a casa y tirarlo y tu calzado estará como nuevo.
Todas queremos tener estas sandalias icónicas de Stuart Weitzman, pero ¿cómo vamos a caminar en ellas sin morir en el intento? Recuerda que la postura es muy importante, así que endereza tu espalda y encuadra tus hombros. Así, los músculos del abdomen se tensarán y llevarán el estómago hacia adentro. Si tienes problemas a la hora de mantener la postura, en casa intenta caminar con un libro sobre la cabeza sin que se te caiga. La espalda recta y la mirada al frente, ¿fácil, verdad?

¿Te duelen los pies con solo mirar tus zapatos favoritos? ¿Tus pies se deslizan hacía delante cuando llevas zapatos altos de tacón o hacía fuera con zapatos planos? ¿Estás locamente enamorada de tus sandalias de verano pero son demasiado incómodas para usarlas todo el día? No te dés por vencido porque las siguientes almohadillas harán que tus zapatos sean más cómodos de llevar. 

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