Pues bien, en Grazia hemos decidido ejercer de hadas madrinas y echarte un cable para consigas bailar hasta el amanecer. ¡Pero tranquila!, que las nuestras son soluciones que no implican pasar por quirófano. Esta vez hemos preferido preguntar trucos y secretos a las expertas en la materia: las shoe addicts que pasan muchas horas sobre ellos. Toma nota… ¡y a danzar!
13. Designación. DAFITI designa al departamento de servicio al cliente o quien haga sus veces, para cumplir con la función de protección de Datos Personales, así como para dar trámite a las solicitudes de los Titulares, para el ejercicio de los derechos de acceso, consulta, rectificación, actualización, supresión y revocatoria a que se refiere la Ley 1581 de 2012, el Decreto 1377 de 2013 y la Política de Tratamiento de Datos Personales DAFITI.

Todas sabemos que uno de los mayores placeres de la vida es llegar a casa y quitarte los tacones después de una noche de fiesta, quizás prometas no volver a ponértelos pero también sabemos que eso es mentira. Para que no tengas que contener las lágrimas la próxima vez, coge cinta adhesiva y junta el tercer y el cuarto dedo de tus pies. Estos dedos comparten el mismo nervio y cuando se tensa sentimos ese dolor horrible, pero con este método desaparecerá.
2-. Haz trampa. Si el dolor en la planta del pie –mejor conocida como metatarso- es insostenible, entonces amarra con una cinta el tercer y cuarto dedo del pie, contando desde el pulgar. Entre estos dos dedos existe un nervio que se activa cuando se presiona, generando un malestar profundo. Con este truco, le quitarás peso a esta parte del cuerpo, pero lo más recomendable es que si este dolor es muy fuerte, mejor optes por plataformas.
Y es que a la tortura de llevar el pie prácticamente de puntillas se puede sumar la de llevar los dedos apretados debido a la punta estrecha. Esto ocurre sobre todo con los stilettos. Para evitar la doble tortura, busca zapatos de tacón alto que tengan la zona del principio del empeine ligeramente abombada para que haya sitio para todos tus dedos (sí, la mayoría de las mujeres tenemos cinco dedos, aunque muchos fabricantes parecen haberlo olvidado).

Usted puede odiar la idea de dañar deliberadamente sus nuevos zapatos hermosos, pero si tiene un desliz y tuerce el tobillo en ellos, entonces va a doler. Antes de salir, raspar el fondo de los nuevos zapatos de ellos raspando por una acera o tomar un poco de papel de lija para las plantas. Esto ayudará a que deje de resbalar en superficies lisas o pulidas.


Ojo, porque usar tacones no solo te deja las pantorrillas como las de las Barriguitas, también acorta los tendones de Aquiles. El problema de la reinserción a la vida en plano es que, cuando vuelves a poner el pie en un ángulo de 90 grados, la tensión en los tendones aumenta bastante y, al menos al principio, duelen un poco. Más aún en las personas que sufren de fascitis plantar –una inflamación del tejido que conecta el talón con los dedos de los pies–, que pueden ver las estrellas días después de abandonar las plataformas. 
Lo que lees: resulta que de tanto caminar de puntillas, el talón y el tobillo trabajan tan unidos que en pocas ocasiones se extienden completamente en su longitud natural. Vamos, que te estás encogiendo pensando tú que eras la más alta del lugar. Aunque no sea un efecto inmediato, el hecho es que cuando dejas de usar tacones, tus músculos y articulaciones empiezan a desarrollarse en su totalidad y entonces, sí, las piernas se estiran sin necesidad de trucos. 

Dato sensible: Se entiende por datos sensibles aquellos que afectan la intimidad del Titular o cuyo uso indebido puede generar su discriminación, tales como aquellos que revelen el origen racial o étnico, la orientación política, las convicciones religiosas o filosóficas, la pertenencia a sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos o que promueva intereses de cualquier partido político o que garanticen los derechos y garantías de partidos políticos de oposición, así como los datos relativos a la salud, a la vida sexual, y los datos biométricos.

Pero llega un momento en la vida de toda mujer donde subirse a las alturas a diario no tiene ningún sentido. Tu querido estatus 'taconil' empieza a prevalecer frente a las ampollas, durezas, juanetes y el bamboleo constante, consecuencia de la falta de equilibrio en tu ser. Primero te pasas a las cuñas, después empiezas a combinarlos con calzado de cordones cerrado y, llegado el momento, hasta pruebas con las hasta ahora desterradas para ti bailarinas. 


Ya lo decía Christian Louboutin, “los tacones son un doloroso placer”. Aunque los pies no estén genéticamente diseñados para caminar sobre zapatos altos y la mayor parte de las veces su uso produce nocivas consecuencias (dolor, hinchazón, ampollas o rozaduras), lo cierto es que miles de mujeres (incluso hombres) a lo largo y ancho del globo terráqueo luchan a diario con tacones de vértigo. Por suerte, existen una serie de consejos y trucos que ayudan a disminuir la incomodidad de subirse a las alturas:

“Para evitar o reducir las lesiones, lo más aconsejable sería usar los tacones sólo de manera ocasional y reducir en la medida de lo posible la altura del tacón, ya que cuanto más alto sea, más afectadas se verán la distribución de cargas sobre el pie y la biomecánica del pie y la pierna”, explica la doctora Montse Martínez, vicepresidenta del Colegio de Podólogos de Galicia. Ella también afirma que algunas lesiones podrían prevenirse con “ejercicios que potencien la musculatura de los gemelos y de la zona lumbar para contrarrestar el efecto de los tacones sobre la postura”. Esta experta recomienda “caminar de puntillas o hacer secuencias de flexión y extensión de tobillo”, pero otras disciplinas que ayuden a fortalecer la espalda y las piernas (como el CrossHIIT) también ayudarán.
Es fundamental elegir el número adecuado al comprar cualquier tipo de calzado, pero la tarea se hace imprescindible cuando se trata de los modelos de tacón. Si el zapato te queda un poco grande el pie se deslizará hacia delante, provocando presión y dolor sobre los dedos del pie (con ampolla incluida). En el caso de las sandalias, es conveniente que lleven algún tipo de sujeción (por ejemplo, pulsera en el tobillo).
A mí también me gustan los zapatos de tacón pero comprobado que no puedo llevar zapatos con punta ni zapatos de tacón alto (de más de 5cm), me hacen daño en los dedos del pie y en la planta. Así que he optado por los zapatos de punta redonda y que no tengan mucho tacón (de 3 a 5 cm). Pues estos no me hacen daño y me resultan cómodos. Ahora bien, te recomiendo que compres zapatos buenos (no por ello tienen que ser demasiado caros).Yo pienso que en el calzado hay que buscar la comodidad ante todo.También es muy importante que los zapatos sean de tú número (ni mas grandes ni mas pequeños), que lleves el pie bien sujeto y procura cambiar de calzado (no lleves siempre el mismo).
Es fundamental elegir el número adecuado al comprar cualquier tipo de calzado, pero la tarea se hace imprescindible cuando se trata de los modelos de tacón. Si el zapato te queda un poco grande el pie se deslizará hacia delante, provocando presión y dolor sobre los dedos del pie (con ampolla incluida). En el caso de las sandalias, es conveniente que lleven algún tipo de sujeción (por ejemplo, pulsera en el tobillo).

En el supermercado la gente me miraba raro y confieso que me reía por dentro porque cargar bolsas con tacones es algo que no se ve todos los días. Tres horas más tarde volví a casa y no me dolían los pies. Casi no daba crédito a lo que sucedía y pensé que tal vez era porque esos zapatos siempre fueron cómodos, dentro de lo cómodo que puede ser un stiletto (aclaro que elegí este modelo de zapatos porque son los más incómodos y difíciles de caminar de todos).


provad con los k llevan minimo medio o un centimetro alante donde apoyamos los dedos..se k al ser mas altos parecen insoportables pero os aseguro k yo los uso y me encantan..los zapatos k son completamente planos de alante y tienes taco atras aunke sean mas bajos pienso k dañan mas el pie ya k al ser completamente planos d alante la inclinacion es mayor..

7.1 - La Autorización puede constar en un documento físico, electrónico o cualquier otro que permita garantizar su posterior consulta, o a través de un mecanismo técnico o tecnológico idóneo mediante el cual se pueda concluir que el Titular otorgó su autorización para almacenar sus datos en nuestra Base de Datos. Para los efectos se entiende por autorización aquella dada mediante mecanismos tecnológicos tales como pero sin limitarse a un click de aceptación a nuestros Términos y Condiciones y la Política para el Tratamiento de Datos Personales, al momento de ingresar sus datos para el envío de correos electrónicos, o “Newsletter”; el diligenciamiento de formularios en el sitio web www.dafiti.com.co y/o mediante la suscripción por medio de aplicaciones de terceros tales como pero sin limitarse a Facebook, Instagram o LinkedIn
Muchas chicas me habéis preguntado cómo hago para andar con tacones. Como a la mayoría de las chicas me encantan los tacones, nunca tengo suficientes, pero muchas de vosotras no os atrevéis a sacarlos de casa por lo dolorosos que pueden llegar a ser. Además, no hay nada peor que ver a una mujer que está acostumbrada a zapato plano intentar andar con stilettos, andando como patitos. Como todas, yo ...

Hola chicas! Yo soy un chico de 28 años y siempre me ha gustado usar tacones, desde los 5 años, creo! Es cierto que es más difícil caminar con tacones de aguja, pero el truco es apoyar el peso en la punta y no en el tacón, ya que aparte de gastar las tapas innecesariamente podemos caer y lastimarnos. La gracia al caminar se va adquiriendo con la práctica y es muy útil copiar ó imitar los movimientos de alguna ó varias mujeres que lo hagan bien.


RECLAMO: Cuando la pretensión principal sea un reclamo, es decir, cuando El Titular considere que la información contenida en la base de datos de DAFITI debe ser objeto de corrección, actualización o supresión, o cuando advierta el incumplimiento de cualquiera de los deberes contenidos en la Ley 1581 de 2012 por parte de DAFITI, el procedimiento será el aquí establecido:
Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
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