Este truco servirá para aliviar el dolor que se produce en el metatarso cuando utilizas tacones altos. El truco es muy sencillo, pero tiene una explicación científica. Al parecer existe un nervio que se divide en dos justo entre los dos dedos que ves en la foto, y el cual causa dolor cuando se ejerce presión por causa de los tacones altos. Cuando juntas los dedos con una bendita o cinta, quitas presión sobre el nervio y así evitas el dolor al caminar.
Tus pasos deben sentirse como un balanceo ligero. Teniendo en cuenta que al usar tacos tus pies no forman un ángulo de 90º con tus tobillos, cambiar tu forma de andar le ayudará a tu cuerpo a reajustar el centro de gravedad de tu cuerpo y encontrar equilibrio. No vas a sentir que caminas sobre nubes pero al menos te ayudará a soportar mejor los tacos.
También conocida como “segunda piel”, “la piel de topo” no es cuero del animal (afortunadamente) sino que franela de algodón suave con forro adhesivo. Se vende en láminas y la puedes encontrar en la mayoría de las farmacias o pedirla a medida para tus pies. Se amolda a tus pies mejor que los vendajes y a diferencia de estos no se saldrá a mitad de la jornada.
– Tacón bajo para bailes latinos o de práctica: Si no estás acostumbrada a los tacones, si estás comenzando, no te agrada llevarle muchos centímetros a tu pareja o simplemente los tacones no son lo tuyo, puedes elegir un tacón de zapato de baile bien bajo, de hasta 5 cm. Este tipo de tacón suele llamarse tipo acampanado o cubano y te ofrece un zapato o sandalia con la máxima superficie de apoyo para el baile latino.
Si al dolor inhumano que de por sí producen ciertos tacones, añadimos que las suelas son resbaladizas, el caos está asegurado y el suplicio (al luchar apretando el pie para no caernos) será mucho mayor. Para evitarlo, existen unas pegatinas antideslizantes que se colocan en la parte delantera de la suela. También se puede recurrir al remedio de la abuela y hacer una serie de cortes en esta zona del zapato con ayuda de unas tijeras o cuchillo.

Sabemos que por más que te duelan los pies, jamás reemplazarás tus preciados tacones por unas flats. Es verdad que la mujeres tenemos una severa adicción por los zapatos, pero también es verdad que después de poco tempo de ponernos los tacones, tenemos dolores insoportables en los pies. Como sabemos que no estás dispuesta a renunciar a ellos, checa estos tips para hacer que los momentos con tus tacones sean menos dolorosos. 
Truco: llena con agua dos bolsas de plástico pequeñas (por ejemplo las específicas para congelados), ponlas dentro de los zapatos y guárdalos en el congelador. El tamaño de las bolsas aumentará cuando el agua se solidifique y los zapatos cederán. Además, al ponértelos su forma se irá adaptando a la de tu pie (con el plus del efecto frío para mejorar la circulación). Otra variante es sustituir las bolsas de agua por papel de periódico.
A pesar de que puede sonar extraño, es una de las mejores soluciones para evitar las rozaduras. Consiste en meter dos bolsas llenas de agua dentro de tus tacones para, posteriormente, introducirlos en el congelador. Una vez allí, los dejaremos hasta que el agua se convierta en hielo, enfriando así el interior del zapato. De esta manera, suavizaremos su piel, con lo que los roces serán menores o inexistentes.
“Para evitar o reducir las lesiones, lo más aconsejable sería usar los tacones sólo de manera ocasional y reducir en la medida de lo posible la altura del tacón, ya que cuanto más alto sea, más afectadas se verán la distribución de cargas sobre el pie y la biomecánica del pie y la pierna”, explica la doctora Montse Martínez, vicepresidenta del Colegio de Podólogos de Galicia. Ella también afirma que algunas lesiones podrían prevenirse con “ejercicios que potencien la musculatura de los gemelos y de la zona lumbar para contrarrestar el efecto de los tacones sobre la postura”. Esta experta recomienda “caminar de puntillas o hacer secuencias de flexión y extensión de tobillo”, pero otras disciplinas que ayuden a fortalecer la espalda y las piernas (como el CrossHIIT) también ayudarán.

¿Te duelen los pies con solo mirar tus zapatos favoritos? ¿Tus pies se deslizan hacía delante cuando llevas zapatos altos de tacón o hacía fuera con zapatos planos? ¿Estás locamente enamorada de tus sandalias de verano pero son demasiado incómodas para usarlas todo el día? No te dés por vencido porque las siguientes almohadillas harán que tus zapatos sean más cómodos de llevar. 

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