5. Si los zapatos son muy estrechos los puedes mandar a ensanchar o este un truco raro: pon una bolsa llena de agua dentro de ellos y ponlos en el congelador. Cuando el agua se congela se expande y esto ayuda a que los zapatos se hagan un poquito más anchos. Otro truco es rellenarlos con calcetines y dejarlos así toda la noche para que se alarguen.

Este simple pero efectivo truco sirve para aliviar el dolor que se produce en el metatarso. Hay un principio biológico que explica eso.  Existe un nervio que se divide en dos justo entre esos dedos del pie, el cual, causa dolor cuando hay presión por causa de los tacos altos. Gracias a la acción de juntar los dedos quitas presión sobre el nervio, evitando el dolor que esta produce.
Truco: llena con agua dos bolsas de plástico pequeñas (por ejemplo las específicas para congelados), ponlas dentro de los zapatos y guárdalos en el congelador. El tamaño de las bolsas aumentará cuando el agua se solidifique y los zapatos cederán. Además, al ponértelos su forma se irá adaptando a la de tu pie (con el plus del efecto frío para mejorar la circulación). Otra variante es sustituir las bolsas de agua por papel de periódico.
Recordemos esas míticas frases: "Para presumir hay que sufrir" (Todo el mundo, siempre), y "Los tacones son un doloroso placer" (Christian Louboutin, tenía que vender tacones). Y ahora admitamos una realidad: los tacones destrozan los pies. Duelen. Matan. Torturan. Pero... Son TAN bonitos y quedan TAN bien... Y los llevamos. ¡Sí! Porque son bonitos, porque nos hacen más altas, ...
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
×