Los tacones siempre han sido considerados uno de los elementos más importantes dentro de las prendas de salir y de trabajo para las muejeres. Este tipo de calzado aporta sensualidad y atractivo a las mujeres que los usan, además es capaz de dar la ilusión de tener piernas mucho más larga. Su función principal es hacer el cuerpo de la mujer mucho más esbelto y alargado de lo que realmente es.
A mí también me gustan los zapatos de tacón pero comprobado que no puedo llevar zapatos con punta ni zapatos de tacón alto (de más de 5cm), me hacen daño en los dedos del pie y en la planta. Así que he optado por los zapatos de punta redonda y que no tengan mucho tacón (de 3 a 5 cm). Pues estos no me hacen daño y me resultan cómodos. Ahora bien, te recomiendo que compres zapatos buenos (no por ello tienen que ser demasiado caros).Yo pienso que en el calzado hay que buscar la comodidad ante todo.También es muy importante que los zapatos sean de tú número (ni mas grandes ni mas pequeños), que lleves el pie bien sujeto y procura cambiar de calzado (no lleves siempre el mismo).
No todos los zapatos de tacón son aptos para cualquier chica como tampoco el tacón más cómodo es siempre el más bajito. Hay que tener en cuenta una serie de factores personales y de estilo a la hora de comprar un par de zapatos de tacón que sean cómodos. Por eso, te ofrecemos algunos consejos para acertar con tu compra y poder lucirlos sin incómodas molestias.

Gracias al canal de Youtube de la simpática Yuya  podrás aprender a caminar en tacones. En este vídeo Yuya te da consejos estupendos sobre cómo aprender a caminar con tacones, pero lo mejor, es que al final del mismo podrás encontrar una parte más práctica para que puedas aprender a caminar en tacones en tu propia casa. De esta manera, cuando salgas a la calle con tus amigas, con tu pareja o a esa fiesta tan especial…. Estarás preparada.

Hola chicas, he estado leyendo sus inquietudes y dificultades para caminar con tacones, yo como hombre y creo que asi opinamos muchos que deseamos ver elegantes a nuestras compañeras que usen los tacones, pero usarlos bien, se estiliza su figura, se ven mas femeninas ya sea con jeans o con faldas y vestidos, un truco sencillo y que me dio resultado con mi esposa, es seguir la linea imaginaria en el piso, caminar erguidas, y sobre todo, al dar el paso siempre doblar un poco y al movimiento final estirarlo, dar pasos cortos se ven más elegante, se debe practicar mucho pero se puede llegar a dominar el tacon, y una suguerencia, comiencen con tacones bajos, no quieran comenzar como las modelos con tacones super altos, ya que el peso del cuerpo debe caer primero en la punta del pie, jamas el tacon primero y por otro lado si el tacon es demasiado alto, entonces será una tortura para ustedes. ¡¡ animo su feminidad y coqueteria lo valen¡¡¡¡


Si al dolor inhumano que de por sí producen ciertos tacones, añadimos que las suelas son resbaladizas, el caos está asegurado y el suplicio (al luchar apretando el pie para no caernos) será mucho mayor. Para evitarlo, existen unas pegatinas antideslizantes que se colocan en la parte delantera de la suela. También se puede recurrir al remedio de la abuela y hacer una serie de cortes en esta zona del zapato con ayuda de unas tijeras o cuchillo.
Ojo, porque usar tacones no solo te deja las pantorrillas como las de las Barriguitas, también acorta los tendones de Aquiles. El problema de la reinserción a la vida en plano es que, cuando vuelves a poner el pie en un ángulo de 90 grados, la tensión en los tendones aumenta bastante y, al menos al principio, duelen un poco. Más aún en las personas que sufren de fascitis plantar –una inflamación del tejido que conecta el talón con los dedos de los pies–, que pueden ver las estrellas días después de abandonar las plataformas. 

Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
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