1. Camina dando pequeños pasos y apoyando primero el talón y luego los dedos. Parece obvio (y lo es), pero uno de los errores que contribuye a que los tacones nos resulten incómodos es que, a veces, tenemos tendencia a caminar como si lo hiciéramos con bailarinas. Si sigues la pauta adecuada, conseguirás también mantener el equilibrio y la postura correcta.

"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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