Sí, se puede aligerar el procedimiento por el cual se dan de sí los zapatos. Es normal que al principio aprieten un poco (especialmente si son botines), pero tenemos un pequeño truco para que no tengas que sufrir más los primeros días. Colócate unos calcetines gordos, ponte los zapatos y dales con el secador. Conseguirás ablandar el material haciendo que ceda y se amolde a tus pies.
- Ejercicios para fortalecer: si realizas ejercicios que estiren los músculos y los fortalezcan te será más fácil aguantar los tacones. Apoya la zona delantera de tus pies en un escalón y baja los talones sin caerte, ni separarte. Otra opción es ponerse de puntillas y estirarse hacia arriba o flexionar la pierna delantera mientras estiramos la trasera, para después cambiar la colocación de las piernas.

Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
Recordemos esas míticas frases: "Para presumir hay que sufrir" (Todo el mundo, siempre), y "Los tacones son un doloroso placer" (Christian Louboutin, tenía que vender tacones). Y ahora admitamos una realidad: los tacones destrozan los pies. Duelen. Matan. Torturan. Pero... Son TAN bonitos y quedan TAN bien... Y los llevamos. ¡Sí! Porque son bonitos, porque nos hacen más altas, ...
4.-A prueba de ampollas. El desodorante no sólo es bueno para el sudor, también para evitar callos o ampollas. Y es que si lo aplicas en el zapato y en tus pies, evitarás la fricción que ejerce tu piel con el calzado. Ojo: este truco es como de cuento de hadas, pues dura aproximadamente cuatro horas. Las plantillas y geles adhesivos también son una buena opción para esto.
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
Recuerda que dar un descanso a tus pies es muy importante, así que cuando sea posible, siéntate. Sin embargo, no te quites los tacones, ya que tus pies pueden hincharse y volvérselos a poner será misión imposible (o tortura posible). Y no te preocupes, no estás sola. Las celebrities también se quitan los tacones siempre que pueden, como Tiffany Haddish y Maya Rudolph durante la gala de los premios Oscar 2018. 
×