La cantante y modelo australiana Iggy Azalea caminó más de un kilómetro en sus Louboutins pero, ¿te imaginas lo que sería caminar aunque sea un par de cuadras en un zapato así? Es increíble que usemos voluntariamente zapatos que a veces nos dañan tanto que la única solución que nos dejan es poner los pies en agua fría. Y aún así nos es imposible renunciar a los tacos: nos alargan las piernas, hacen que luzcan las pantorrillas y nos dan ese toque de altanería al hacerlos sonar contra una superficie dura.
hola tener mucha paciencia ponerselos por tiempos y veran que poco a poco se logra no creo recomendable usar primero unos tacones medianos es mejor comenzar con unos altos primero por ratos ya que cuando se logra se puede manejar los otras tacones facilmente por experiencia al principio me costo el quilibrio o poder caminar con elegancia otro error es que apoyaba la parte frontal esto hace que se canse el pie las piernas y no puedas caminar con elegancia contrario si apoyas primero la parte del tacon o sea la parte alta del zapato el taco propiamente y te dejas ir veras que te relajas y comienzas a caminar elegante pero lo cierto es que lleva sus dias aprender a soltarse pero una ve los cambios lo importante es usarlos una y otra vez al principio por ratos y luego alargar el tiempo en la casa o en un trabajo luego te pones unos bajos cuando manejes bien en espacios bajo techo entonces trate ya de salir a la calle manteniendo un punto fijo con pasos cortes y llevando consigo otros zapatos bajos para cambiártelos en el momento que no puedas mas porque todo esto es un proceso si los tacones son 10 pero se puede yo me siento contenta porque al principio creí que no lo lograría fue que compre varios pares de muy buena calidad en oferta de 25mil a 4000 compre varios pares divinos pero eran muy altos mi modo he tenido que aprender y que no soy ya tan joven cronologiamente

Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
Caminar con tacones también endurece tus tendones de Aquiles, que anclan los músculos de la pantorrilla a tus talones, haciendo que sus pantorillas se contraigan. Si has llevado tacos altos por períodos prolongados, es posible que tengas problemas para caminar naturalmente una vez que te lo dejas de usar. (Se puede trabajar para compensar esta rigidez flexionando los pies descalzos--varias veces a lo largo del día).

Todas queremos tener estas sandalias icónicas de Stuart Weitzman, pero ¿cómo vamos a caminar en ellas sin morir en el intento? Recuerda que la postura es muy importante, así que endereza tu espalda y encuadra tus hombros. Así, los músculos del abdomen se tensarán y llevarán el estómago hacia adentro. Si tienes problemas a la hora de mantener la postura, en casa intenta caminar con un libro sobre la cabeza sin que se te caiga. La espalda recta y la mirada al frente, ¿fácil, verdad?
Ya lo decía Christian Louboutin, “los tacones son un doloroso placer”. Aunque los pies no estén genéticamente diseñados para caminar sobre zapatos altos y la mayor parte de las veces su uso produce nocivas consecuencias (dolor, hinchazón, ampollas o rozaduras), lo cierto es que miles de mujeres (incluso hombres) a lo largo y ancho del globo terráqueo luchan a diario con tacones de vértigo. Por suerte, existen una serie de consejos y trucos que ayudan a disminuir la incomodidad de subirse a las alturas:

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Ya lo decía Christian Louboutin, “los tacones son un doloroso placer”. Aunque los pies no estén genéticamente diseñados para caminar sobre zapatos altos y la mayor parte de las veces su uso produce nocivas consecuencias (dolor, hinchazón, ampollas o rozaduras), lo cierto es que miles de mujeres (incluso hombres) a lo largo y ancho del globo terráqueo luchan a diario con tacones de vértigo. Por suerte, existen una serie de consejos y trucos que ayudan a disminuir la incomodidad de subirse a las alturas:
5. Asegúrate de que son de tu talla. Porque a veces no lo son, porque nos hemos enamorado de ellos y estaba agotado nuestro número, porque del uso han cedido y nos sobra un poco, o porque a la hora de la verdad resulta que el pie se resbala. Y todo esto al final se traduce en una forma de caminar menos natural y en que las probabilidades de acabar con un dolor de pies importante aumentan significativamente. En estos casos, busca un buen especialista en calzado que ayude a que la relación entre tus sandalias favoritas y tú perdure en el tiempo. 
Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
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