Es fundamental elegir el número adecuado al comprar cualquier tipo de calzado, pero la tarea se hace imprescindible cuando se trata de los modelos de tacón. Si el zapato te queda un poco grande, el pie se deslizará hacia delante, provocando presión y dolor sobre los dedos del pie (con ampolla incluida). En el caso de las sandalias, es conveniente que lleven algún tipo de sujeción (por ejemplo, pulsera en el tobillo).
Ojo, porque usar tacones no solo te deja las pantorrillas como las de las Barriguitas, también acorta los tendones de Aquiles. El problema de la reinserción a la vida en plano es que, cuando vuelves a poner el pie en un ángulo de 90 grados, la tensión en los tendones aumenta bastante y, al menos al principio, duelen un poco. Más aún en las personas que sufren de fascitis plantar –una inflamación del tejido que conecta el talón con los dedos de los pies–, que pueden ver las estrellas días después de abandonar las plataformas. 
Entonces decidí ir más allá y tomé en mis manos otros stilettos, esta vez nuevos. Era noche de chicas y empezaba temprano con la apertura de una muestra de arte, después tragos y la inevitable comida donde nos contamos todo lo que pasó mientras no nos vimos. Después tardamos un rato largo en conseguir taxis, así que caminamos varias cuadras y yo feliz con mis zapatos nuevos que no dolían. Ese día no tuve más remedio que creer en la magia.
¿Te duelen los pies con solo mirar tus zapatos favoritos? ¿Tus pies se deslizan hacía delante cuando llevas zapatos altos de tacón o hacía fuera con zapatos planos? ¿Estás locamente enamorada de tus sandalias de verano pero son demasiado incómodas para usarlas todo el día? No te dés por vencido porque las siguientes almohadillas harán que tus zapatos sean más cómodos de llevar. 
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