Usted puede odiar la idea de dañar deliberadamente sus nuevos zapatos hermosos, pero si tiene un desliz y tuerce el tobillo en ellos, entonces va a doler. Antes de salir, raspar el fondo de los nuevos zapatos de ellos raspando por una acera o tomar un poco de papel de lija para las plantas. Esto ayudará a que deje de resbalar en superficies lisas o pulidas.
Hola yo tengo 14 años y me compre unos tacones para hacer la gracieta en carnaval, pero no los pude llevar mucho tiempo seguido (ahora los usa mi madre :D). Bueno la question es que las chicas de mi edad no deverian usar tacones porque cuando los usas el pie se te adapta al tacon, y como las chicas adolescentes llevamos normalmente cosas planas te puedes dañar mucho las piernas y los pies. Osea, que si vas a usar tacones usalos siempre, o sino una vez cada tanto, porque es malo canviar tan de repente
Muchas chicas me habéis preguntado cómo hago para andar con tacones. Como a la mayoría de las chicas me encantan los tacones, nunca tengo suficientes, pero muchas de vosotras no os atrevéis a sacarlos de casa por lo dolorosos que pueden llegar a ser. Además, no hay nada peor que ver a una mujer que está acostumbrada a zapato plano intentar andar con stilettos, andando como patitos. Como todas, yo ...

Ojo, porque usar tacones no solo te deja las pantorrillas como las de las Barriguitas, también acorta los tendones de Aquiles. El problema de la reinserción a la vida en plano es que, cuando vuelves a poner el pie en un ángulo de 90 grados, la tensión en los tendones aumenta bastante y, al menos al principio, duelen un poco. Más aún en las personas que sufren de fascitis plantar –una inflamación del tejido que conecta el talón con los dedos de los pies–, que pueden ver las estrellas días después de abandonar las plataformas. 
A veces, la sudoración del pie, combinada con la fricción causada por una “caminata, puede causar ampollas, especialmente si usas zapatos sin calcetines. Usa talco antes de usar zapatos y de este modo reducirás la probabilidad de sufrir ampollas desagradables. No cuesta demasiado y simplemente puedes aplicarlo con una sola pasada ya que el efecto puede durarte para varias “caminatas”
Si siempre has apostado por zapatos planos y lucido tus sneakers con orgullo, recuerda que para iniciarse es mejor aumentar la altura de tus tacones gradualmente. Recuerda que no hay nada peor que unos zapatos de tacón demasiado pequeños, así que tómate tu tiempo a la hora de comprarte unos nuevos. Recuerda que para caminar correctamente (y sin dolor), debes elegir la altura adecuada. 
Este calzado se caracteriza por mantener el talón elevado por encima de la altura de los dedos del pie y sirve para alargar las piernas de la mujer aumentando a su vez su estatura unos cuantos centímetros. El incremento de esta estatura depende del tipo y alto del tacón que traiga el stiletto. Es considerado un zapato de tacón alto el calzado que tenga un tacón de más de 8,5 centímetros, y normalmente los zapatos de tacón alto son usados en reinados de belleza en donde la candidata necesita lucir muy estilizada a la hora de entrar a pasarela.
Como alternativa extrema siempre queda la cirugía. Estamos ante el truco menos recomendable, pero lo cierto es que existe un tipo de operación en la que se inserta grasa en el talón del pie (que se extrae de otras zonas del cuerpo como el vientre) y que hace un ‘efecto almohadilla’ permanente (al menos hasta que la grasa sea absorbida por el cuerpo y sea necesaria una nueva intervención). Este tratamiento quirúrgico se realiza en una hora y solo precisa de anestesia local.
Sin embargo, aguantarlos durante todo el día o la noche no resulta nada sencillo. Por eso, son muchas las veces que las mujeres prefieren recurrir a un zapato plano, renunciando a los beneficios que ofrecen un buen par de tacones. No obstante, existen decenas de trucos que harán que quites el miedo a esos preciosos stilettos que aún no te has atrevido a lucir. Aquí te proponemos 7 remedios infalibles.
Si, a pesar de todo, tus pies se resisten a aguantar los tacones, la cirugía también ha encontrado un posible remedio. Menos casero y más extremista que los anteriores, es el injerto de grasa en el talón, procedente de otra zona del cuerpo como el vientre o las nalgas. Esta grasa crea un efecto almohadilla en la planta considerablemente duradero. Además, la operación tiene una duración de sólo una hora y se realiza con anestesia local.
A veces la rozadura es un hecho sin remedio. En ese caso, cúrala y cúbrela con apósitos. En la medida de lo posible, no vuelvas a ponerte el tacón que te hizo daño hasta que se cure. Cuando eso suceda y te pongas de nuevo los tacones que te hicieron daño, unta la zona donde estaba la herida con un poco de vaselina clásica o con las barritas antirozaduras para poder aguantar los tacones y evitar que te lastimen.
Claro, cuando vas entaconada te ves las piernas largas y estilizadas. "Vaya tipazo tengo", te dices. Pero, ¡sorpresa!, la realidad es que tus extremidades inferiores crecen cuando te bajas de las alturas. Así lo asegura un estudio publicado en 'The Journal of Applied Physiology', según el cual las personas que usan habitualmente zapatos de tacón, no solo caminan dando pasos más cortos (tanto cuando los llevan puestos como al andar descalzas), sino que tienen los músculos de las pantorrillas más cortos de lo normal. 
"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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