Todas queremos tener estas sandalias icónicas de Stuart Weitzman, pero ¿cómo vamos a caminar en ellas sin morir en el intento? Recuerda que la postura es muy importante, así que endereza tu espalda y encuadra tus hombros. Así, los músculos del abdomen se tensarán y llevarán el estómago hacia adentro. Si tienes problemas a la hora de mantener la postura, en casa intenta caminar con un libro sobre la cabeza sin que se te caiga. La espalda recta y la mirada al frente, ¿fácil, verdad?
En el supermercado la gente me miraba raro y confieso que me reía por dentro porque cargar bolsas con tacones es algo que no se ve todos los días. Tres horas más tarde volví a casa y no me dolían los pies. Casi no daba crédito a lo que sucedía y pensé que tal vez era porque esos zapatos siempre fueron cómodos, dentro de lo cómodo que puede ser un stiletto (aclaro que elegí este modelo de zapatos porque son los más incómodos y difíciles de caminar de todos).

“Antes muerta que sencilla“, aunque coja… La imagen seguro que la recuerdas. Regreso a casa tras una larga jornada con los zapatos en la mano y cuando te quitas los tacones ¡no reconoces tus pies! Hinchados, doloridos, con rozaduras ¡Qué horror! Y te preguntas ¿ha merecido la pena tanto sufrimiento? Pues la respuesta debe ser que sí, porque lo volverás hacer y “lo sabes”
¿A quién no le gusta pisar la arena o algún césped o algún suelo blando? Cuando pisamos sobre suelo blando, vamos mucho más cómodas. El problema es que las plantillas quedan visibles en los tacones o sandalias. Pero tenemos alternativa: Plantillas de silicona. En cualquier tienda encontrarás este tipo de plantillas de almohadillas.  Así evitamos que el pie vaya hacia adelante y quede fijo además de pisar algo más mullido. ¿Qué te parece este consejo para aguantar los tacones ?
Si lo que quieres es agrandar tus zapatos tienes un par de días para lograrlo, lo ideal es que uses unas cuantas hojas de papel periódico. Las debes enrollar como una pelota y sumergirlas en un poco de alcohol, después introducirlas dentro de tu zapato cuidando que no se deformen. Deja el papel un par de días hasta que seque, después tus zapatos te quedarán perfectos.
2-. Haz trampa. Si el dolor en la planta del pie –mejor conocida como metatarso- es insostenible, entonces amarra con una cinta el tercer y cuarto dedo del pie, contando desde el pulgar. Entre estos dos dedos existe un nervio que se activa cuando se presiona, generando un malestar profundo. Con este truco, le quitarás peso a esta parte del cuerpo, pero lo más recomendable es que si este dolor es muy fuerte, mejor optes por plataformas.
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
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