Pero llega un momento en la vida de toda mujer donde subirse a las alturas a diario no tiene ningún sentido. Tu querido estatus 'taconil' empieza a prevalecer frente a las ampollas, durezas, juanetes y el bamboleo constante, consecuencia de la falta de equilibrio en tu ser. Primero te pasas a las cuñas, después empiezas a combinarlos con calzado de cordones cerrado y, llegado el momento, hasta pruebas con las hasta ahora desterradas para ti bailarinas. 
Aquello de que 'el roce hace el cariño' se convierte en verídico con los tacones. Al principio caminas como un pato mareado y te duelen los gemelos como si no hubiese un mañana. Pero cuando aprendes a dominarlos, te sientes 'sexy', elegante, atractiva y, obviamente, más alta. Por no hablar del poderoso y sonoro 'clac-clac' que marca cada uno de tus pasos. "Aquí estoy yo", parece que sentencian. 

Mientras que no esperaba ver una utilidad moda piratería en la producción en masa en el corto plazo, la facilidad y la astucia con la que este tipo de herramientas se pueden ocultar y utilizados para warwalking – una forma más sedentaria de análisis de Wi-Fi que el warbiking demostrado por James Lyne cuando iba en bicicleta por Londres hace tres años – debe actuar como un recordatorio oportuno a ser no sólo siempre en guardia, pero para considerar el cifrado utilizado en sus redes.
Mientras que no esperaba ver una utilidad moda piratería en la producción en masa en el corto plazo, la facilidad y la astucia con la que este tipo de herramientas se pueden ocultar y utilizados para warwalking – una forma más sedentaria de análisis de Wi-Fi que el warbiking demostrado por James Lyne cuando iba en bicicleta por Londres hace tres años – debe actuar como un recordatorio oportuno a ser no sólo siempre en guardia, pero para considerar el cifrado utilizado en sus redes.

Truco: llena con agua dos bolsas de plástico pequeñas (por ejemplo las específicas para congelados), ponlas dentro de los zapatos y guárdalos en el congelador. El tamaño de las bolsas aumentará cuando el agua se solidifique y los zapatos cederán. Además, al ponértelos su forma se irá adaptando a la de tu pie (con el plus del efecto frío para mejorar la circulación). Otra variante es sustituir las bolsas de agua por papel de periódico.
Tras el uso de unos zapatos de tacón, también hay ciertos ejercicios que aliviarán las molestias y reducirán el efecto que puedan tener a medio plazo. Por ejemplo, masajear la planta del pie con una pelota para "descomprimir la fascia plantar (una banda elástica que tenemos en la planta del pie) y aliviar así la presión, o realizar estiramientos de los gemelos y de la zona lumbar". Entre estos consejos de los expertos también hay hueco para una medida tradicional: los baños con agua caliente y agua fría. “El contraste de temperaturas nos ayudará a reducir la inflamación después de llevar tacones”, afirma Montse Martínez antes de recomendar, también, olvidarnos de los zapatos altos durante unos días. “Un calzado ancho, con no más de dos o tres centímetros de tacón y una buena mortiguación en la suela" será, según ella, una mejor opción.
A mí también me gustan los zapatos de tacón pero comprobado que no puedo llevar zapatos con punta ni zapatos de tacón alto (de más de 5cm), me hacen daño en los dedos del pie y en la planta. Así que he optado por los zapatos de punta redonda y que no tengan mucho tacón (de 3 a 5 cm). Pues estos no me hacen daño y me resultan cómodos. Ahora bien, te recomiendo que compres zapatos buenos (no por ello tienen que ser demasiado caros).Yo pienso que en el calzado hay que buscar la comodidad ante todo.También es muy importante que los zapatos sean de tú número (ni mas grandes ni mas pequeños), que lleves el pie bien sujeto y procura cambiar de calzado (no lleves siempre el mismo).
"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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