A pesar de que puede sonar extraño, es una de las mejores soluciones para evitar las rozaduras. Consiste en meter dos bolsas llenas de agua dentro de tus tacones para, posteriormente, introducirlos en el congelador. Una vez allí, los dejaremos hasta que el agua se convierta en hielo, enfriando así el interior del zapato. De esta manera, suavizaremos su piel, con lo que los roces serán menores o inexistentes.

Cuando te mires unos zapatos de tacón comprueba que se mantienen de pie por sí solos… Parece una tontería, pero hay taconazos que cuando los dejas solos en el suelo y les das un ligero toque en la zona del talón tiemblan y se tambalean, o incluso se caen. O sea que, aunque la dependienta te mire raro, antes de probártelos, déjalos en el suelo y dales un pequeño toque con el dedo para comprobar su estabilidad. Si no tiemblan, la horma es buena.
Otro gran consejo sobre cómo caminar en tacones altos sin el dolor - Evite los zapatos con suelas delgadas. Si usted usa zapatos con suelas muy delgadas por lo que vamos a sentir cada piedra, cada guijarro y cada bache en el suelo que pisas. A poco más gruesas suelas protegen sus pies mejor y aliviar un poco la presión que está poniendo en las plantas de los pies.
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
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