Si no has nacido con el superpoder de caminar con tacones con la misma naturalidad que si llevaras unas zapatillas (tranquila, es casi tan difícil como el de la teletransportación), la ayuda extra de una pulsera atada al tobillo o un abotinado que te sujete el empeine será de agradecer. Lo malo de este tipo de zapatos es que acorta visualmente la pierna y no estilizan tanto como los que muestran el empeine. Si tus piernas son cortas o anchas, solo te los recomendaríamos para llevarlos con pantalones, jamás con faldas o vestidos.
Cuando te mires unos zapatos de tacón comprueba que se mantienen de pie por sí solos… Parece una tontería, pero hay taconazos que cuando los dejas solos en el suelo y les das un ligero toque en la zona del talón tiemblan y se tambalean, o incluso se caen. O sea que, aunque la dependienta te mire raro, antes de probártelos, déjalos en el suelo y dales un pequeño toque con el dedo para comprobar su estabilidad. Si no tiemblan, la horma es buena.
Cuida la amortiguación . Si vas a pasar mucho tiempo usando taco alto, sea caminando o estando de pie, considera usar almohadillas metatarsianas de silicona o de gel, las cuales están hechas especialmente para el pie. Así amortiguarás la presión en la punta del pie, evitando dolor. También puedes colocar plantillas para amortiguar presión en la planta del pie o elegir modelos plataforma.
Exacto, algo muy doloroso y molesto que suele producirse dentro del proceso general de envejecimiento como consecuencia de que los huesos, las articulaciones y los ligamentos de la columna vertebral se debilitan y no son capaces de mantenerte alineada. Pero ¡eh! Esto sucede a partir de los 65 años porque el cuerpo empieza a decir: "Hasta aquí hemos llegado". No a los 35 porque uses zapatos de 15 centímetros, ¡por el amor de dios!
Molestias leves o severas en los pies como hinchazón, callos o durezas, problemas más serios en los huesos como juanetes o dedos en garra, esguinces o incluso dolor de espalda son algunas de los riesgos que los taconazos tienen para la salud. Por supuesto, la única forma de evitar completamente los peligros es no abusar de los stilettos, pero los expertos recomiendan cómo deberían ser unos zapatos altos para minimizar los daños. “El tacón debe tener, como máximo, cinco centímetros y ha de ser ancho y preferiblemente de cuña”, recomienda el podólogo. Una suela de goma con amortiguación suficiente para reducir la agresión del impacto también es requisito en estos tacones con aval médico.
1. Si no estás acostumbrada a llevar tacones, no te pongas unos nuevos y altísimos para una fiesta por primera vez. No aguantarás ni media hora, estarás incómoda desde el principio y el dolor será insoportable. Opta por algo más cómodo como unos tacones de unos 5 o 6 centímetros como mucho. O incluso menos si te decantas por unos irresistibles kitten heels, que como bien decía su creador, Blahnik, los 3 cm son la altura perfecta. Te proponemos también unos tacones anchos y la comodidad estará más que garantizada.
hola pues ami no me cuesta tanto caminar con tacones el problema es que no los aguanto mas de media hora porque me duele orrible la punta del pie de la planta y me desespero ya que me urge quitarmelo nesesito que me ayuden no se como dejar de sentir este dolor cada vez que los uso ya que se me ha formado con el tiempo una espesie de cayo bajo la planta del pie
Si siempre has apostado por zapatos planos y lucido tus sneakers con orgullo, recuerda que para iniciarse es mejor aumentar la altura de tus tacones gradualmente. Recuerda que no hay nada peor que unos zapatos de tacón demasiado pequeños, así que tómate tu tiempo a la hora de comprarte unos nuevos. Recuerda que para caminar correctamente (y sin dolor), debes elegir la altura adecuada. 
Para decir lo obvio aquí, pero cuanto más se asciende, el dolor! Los expertos dicen que los talones de una pulgada o dos están muy bien, pero cada vez que van a obtener el dolor en el territorio. Tacones de cuatro pulgadas van a ejercer presión sobre las puntas de los pies y, potencialmente, apretar los dedos de los pies, así que evite el uso de tacones muy altos, si se quiere evitar el dolor!
5. Si los zapatos son muy estrechos los puedes mandar a ensanchar o este un truco raro: pon una bolsa llena de agua dentro de ellos y ponlos en el congelador. Cuando el agua se congela se expande y esto ayuda a que los zapatos se hagan un poquito más anchos. Otro truco es rellenarlos con calcetines y dejarlos así toda la noche para que se alarguen.
No necesitas ser fan del programa Next Top Model para saber que Tyra Banks sabe cómo caminar con tacos. Algunas de las reglas que usa son: recuerda que no estás en ropa deportiva y que tu postura es esencial para agregarle fluidez a tu caminar. La forma correcta requiere que tengas la columna y la cabeza rectas, como si pendieras de una cuerda. Al caminar usa tus caderas para desplazar y elevar tus piernas hacia el centro con cada paso que das.
Los tacones delgados, tipo stiletto son el estilo que eligen los bailarines en competencias o presentaciones. También puedes elegirlos si estás acostumbrada a un tacón bien alto o si tienes ya experiencia en el baile. El tacón se centra perfectamente al tiempo que permite bailar en media punta en forma elegante. Los de vértigo, de hasta 10 cm, son habituales en bailarinas profesionales de tango. Los de 7 – 8 cm se están viendo mucho en bailarinas de salsa con experiencia o acostumbradas a usar stilettos.
Ojo, porque usar tacones no solo te deja las pantorrillas como las de las Barriguitas, también acorta los tendones de Aquiles. El problema de la reinserción a la vida en plano es que, cuando vuelves a poner el pie en un ángulo de 90 grados, la tensión en los tendones aumenta bastante y, al menos al principio, duelen un poco. Más aún en las personas que sufren de fascitis plantar –una inflamación del tejido que conecta el talón con los dedos de los pies–, que pueden ver las estrellas días después de abandonar las plataformas. 
Son de largo los zapatos altos más cómodos que existen. Las cuñas reparten mucho mejor el peso del cuerpo y evitan el dolor, lo que las hace perfectas para las no iniciadas en el mundo de los tacones, ya que es más fácil conseguir un caminar elegante que con un tacón normal. Si las eliges abotinadas, sumarás un plus de seguridad a tu forma de andar.
Todas queremos tener estas sandalias icónicas de Stuart Weitzman, pero ¿cómo vamos a caminar en ellas sin morir en el intento? Recuerda que la postura es muy importante, así que endereza tu espalda y encuadra tus hombros. Así, los músculos del abdomen se tensarán y llevarán el estómago hacia adentro. Si tienes problemas a la hora de mantener la postura, en casa intenta caminar con un libro sobre la cabeza sin que se te caiga. La espalda recta y la mirada al frente, ¿fácil, verdad?
Si al dolor inhumano que de por sí producen ciertos tacones, añadimos que las suelas son resbaladizas, el caos está asegurado y el suplicio (al luchar apretando el pie para no caernos) será mucho mayor. Para evitarlo, existen unas pegatinas antideslizantes que se colocan en la parte delantera de la suela. También se puede recurrir al remedio de la abuela y hacer una serie de cortes en esta zona del zapato con ayuda de unas tijeras o cuchillo.
¿Te duelen los pies con solo mirar tus zapatos favoritos? ¿Tus pies se deslizan hacía delante cuando llevas zapatos altos de tacón o hacía fuera con zapatos planos? ¿Estás locamente enamorada de tus sandalias de verano pero son demasiado incómodas para usarlas todo el día? No te dés por vencido porque las siguientes almohadillas harán que tus zapatos sean más cómodos de llevar. 
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