Lo que lees: resulta que de tanto caminar de puntillas, el talón y el tobillo trabajan tan unidos que en pocas ocasiones se extienden completamente en su longitud natural. Vamos, que te estás encogiendo pensando tú que eras la más alta del lugar. Aunque no sea un efecto inmediato, el hecho es que cuando dejas de usar tacones, tus músculos y articulaciones empiezan a desarrollarse en su totalidad y entonces, sí, las piernas se estiran sin necesidad de trucos. 
Pongámonos en situación. Ya has seguido todos los trucos y consejos anteriores y te subes al tacón con la idea de estar unas cuantas horas con ellos. En ese caso, intenta no parar. No hay nada peor que estar parada con unos zapatos altos que no se aguantan. Ve descargando el peso alternativamente sobre uno u otro pie. Y si no hay más remedio que estar parada, intenta al menos que el peso de tu cuerpo recaiga en lo posible en la zona de los tacones.
Es increíble cuanto afecta la forma del zapato a tu comodidad. Por ejemplo, las plataformas reducen la distancia entre los extremos de tu propio pie, lo que hace que tu arco no se sobre-exija. Esto es especialmente bueno cuando estás imponiéndote con al menos 3 pulgadas de altura extra. Además, las puntas redondeadas son infinitamente más cómodas y mucho mejores para tus pies porque le permite a tus dedos no estar apretados ni doblados. Sin embargo, los zapatos con punta aguda pueden ser usados. Esto, siempre y cuando se angosten sin apretar a los dedos o, en otras palabras, que la punta esté mucho más allá que donde los dedos terminan.
También es muy importante que tus zapatos sean de calidad y que no estén flojos. Antes de comprar unos zapatos de tacón deberás asegurarte que el tacón esté fuerte, que tengas un buen respaldo y que el material sea confortable. Pero lo más importante de todo es que sientas que tienes el pie bien sujeto todo el tiempo sin que exista ningún tipo de fricción que pueda causarte heridas. A veces comprar plantillas de gel es una buena idea para poder sentir más comodidad.
Lo que lees: resulta que de tanto caminar de puntillas, el talón y el tobillo trabajan tan unidos que en pocas ocasiones se extienden completamente en su longitud natural. Vamos, que te estás encogiendo pensando tú que eras la más alta del lugar. Aunque no sea un efecto inmediato, el hecho es que cuando dejas de usar tacones, tus músculos y articulaciones empiezan a desarrollarse en su totalidad y entonces, sí, las piernas se estiran sin necesidad de trucos. 
Recuerda que dar un descanso a tus pies es muy importante, así que cuando sea posible, siéntate. Sin embargo, no te quites los tacones, ya que tus pies pueden hincharse y volvérselos a poner será misión imposible (o tortura posible). Y no te preocupes, no estás sola. Las celebrities también se quitan los tacones siempre que pueden, como Tiffany Haddish y Maya Rudolph durante la gala de los premios Oscar 2018. 
×