Claro, cuando vas entaconada te ves las piernas largas y estilizadas. "Vaya tipazo tengo", te dices. Pero, ¡sorpresa!, la realidad es que tus extremidades inferiores crecen cuando te bajas de las alturas. Así lo asegura un estudio publicado en 'The Journal of Applied Physiology', según el cual las personas que usan habitualmente zapatos de tacón, no solo caminan dando pasos más cortos (tanto cuando los llevan puestos como al andar descalzas), sino que tienen los músculos de las pantorrillas más cortos de lo normal. 
Es muy importante que cuando estés andando con zapatos de tacón tengas en cuenta la superficie, porque incluso las modelos más experimentadas en zapatos de tacón altos pueden tener dificultades cuando caminan en superficies complicadas. Si notas que la superficie es resbaladiza es mejor que te asegures que estás pisando zonas estables… o que te quites los zapatos hasta pasar esa zona peligrosa de una caída.

Próximamente las fiestas y los eventos importantes llegarán uno detrás de otro. Que si las graduaciones, la temporada de BBC, las fiestas veraniegas… Resistirse a unos taconazos será cosa de expertas. ¿Estás aterrada por si te vuelven a hacer daño? ¿Temes no llegar al final de la noche sin tener que cambiarte de zapatos? O, lo que es peor, ¡pasarte toda la velada sentada! Antes de subirte a un par de ellos y lanzarte a la aventura de la noche, debes tener en cuenta estos tips que te ayudarán a sufrir un poquito menos. 
Los tacones delgados, tipo stiletto son el estilo que eligen los bailarines en competencias o presentaciones. También puedes elegirlos si estás acostumbrada a un tacón bien alto o si tienes ya experiencia en el baile. El tacón se centra perfectamente al tiempo que permite bailar en media punta en forma elegante. Los de vértigo, de hasta 10 cm, son habituales en bailarinas profesionales de tango. Los de 7 – 8 cm se están viendo mucho en bailarinas de salsa con experiencia o acostumbradas a usar stilettos.

Pues bien, en Grazia hemos decidido ejercer de hadas madrinas y echarte un cable para consigas bailar hasta el amanecer. ¡Pero tranquila!, que las nuestras son soluciones que no implican pasar por quirófano. Esta vez hemos preferido preguntar trucos y secretos a las expertas en la materia: las shoe addicts que pasan muchas horas sobre ellos. Toma nota… ¡y a danzar!
Al caminar con tacones la figura femenina realza sus atributos. Se dibujan con gracia y sutileza, se contonean las curvas con cada paso que das. Se supone que estas características se destacan aún más con el uso de zapatos con tacones altos, ¿pero realmente estamos logrando el objetivo de estilizar y destacar nuestros atributos al caminar? No es fácil hacerlo de la forma adecuada, un paso en falso ...
Qué descanso, ¿verdad? No solo eso: no te haces ni la menor idea del bien que conseguirás para la salud de tus pies, tus piernas, tu espalda e incluso tu bolsillo. Por si aún no te has decidido del todo a descender unos centímetros, toma nota de los beneficios reales que disfrutarás al quitarte los elevados zapatos. Vamos, que ni Cenicienta regresaría a por el maldito tacón extraviado, por muy macizo que estuviese el príncipe. 

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"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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