Próximamente las fiestas y los eventos importantes llegarán uno detrás de otro. Que si las graduaciones, la temporada de BBC, las fiestas veraniegas… Resistirse a unos taconazos será cosa de expertas. ¿Estás aterrada por si te vuelven a hacer daño? ¿Temes no llegar al final de la noche sin tener que cambiarte de zapatos? O, lo que es peor, ¡pasarte toda la velada sentada! Antes de subirte a un par de ellos y lanzarte a la aventura de la noche, debes tener en cuenta estos tips que te ayudarán a sufrir un poquito menos. 

Qué descanso, ¿verdad? No solo eso: no te haces ni la menor idea del bien que conseguirás para la salud de tus pies, tus piernas, tu espalda e incluso tu bolsillo. Por si aún no te has decidido del todo a descender unos centímetros, toma nota de los beneficios reales que disfrutarás al quitarte los elevados zapatos. Vamos, que ni Cenicienta regresaría a por el maldito tacón extraviado, por muy macizo que estuviese el príncipe. 
Es necesario que lo primero que tengas en cuenta es el mantener una buena postura, así podrás caminar con estilo y sin hacerte daño. Deberás asegurarte de que tienes el cuerpo relajado y los brazos sueltos en los lados, esto te ayudará a mantener el equilibrio. Tendrás que estar de pie, con la espalda recta, la cabeza alta y los pies hacia adelante.
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos. 
×