Pero llega un momento en la vida de toda mujer donde subirse a las alturas a diario no tiene ningún sentido. Tu querido estatus 'taconil' empieza a prevalecer frente a las ampollas, durezas, juanetes y el bamboleo constante, consecuencia de la falta de equilibrio en tu ser. Primero te pasas a las cuñas, después empiezas a combinarlos con calzado de cordones cerrado y, llegado el momento, hasta pruebas con las hasta ahora desterradas para ti bailarinas. 
Puedes ser una 'fashion victim' total y volverte loca comprando complementos, pero hay una realidad prácticamente indiscutible: acumular cajas de zapatos de tacón es un vicio. Y cuesta mucho dinero y espacio (en serio, ¿qué fuerza misteriosa nos obliga a guardarlos en sus cuadradas y voluminosas cajas originales?). No pasa nada. Con un poco de fuerza de voluntad y coherencia puedes superarlo y, de paso, dejar de tener los pies hechos polvo.  

Los tacones altos son adecuados en muchas situaciones formales y le dan estilo a tu atuendo. Sin embargo, pueden resultar incómodos o causar dolor si no son de la talla correcta, son demasiado altos o te lastiman los pies. Existen muchas formas de elegir un par de tacones altos y evitar el dolor mientras los usas. En este artículo, aprenderás cómo hacerlo.

La suerte nos acompaña estas últimas temporadas en las que se llevan los tacones gruesos, ya que al tener una base mucho más ancha reparten mejor el peso y resulta más fácil caminar con ellos. Si a esto le sumamos una plataforma delantera, el resultado será una comodidad parecida a la de las zapatillas del gimnasio (esta última frase repítela como un mantra, el poder de tu mente es infinito).
¿A quién no le gusta pisar la arena o algún césped o algún suelo blando? Cuando pisamos sobre suelo blando, vamos mucho más cómodas. El problema es que las plantillas quedan visibles en los tacones o sandalias. Pero tenemos alternativa: Plantillas de silicona. En cualquier tienda encontrarás este tipo de plantillas de almohadillas.  Así evitamos que el pie vaya hacia adelante y quede fijo además de pisar algo más mullido. ¿Qué te parece este consejo para aguantar los tacones ?

Estilizan y elevan el espíritu, acompañan los mejores looks de fiesta… pocas cosas potencian tanto el sex appeal, en cuestión de segundos, como unos cuantos centímetros sobre unos zapatos de tacón. Pese al triunfo del zapato plano (gracias por ello, dios de las tendencias), el tacón sigue siendo el accesorio fetiche para muchas mujeres: imprescindible en el día a día de muchas workaholics fashionistas o en las noches de las divas más fiesteras.
Las plantillas de gel resuelven muchos problemas derivados del uso de tacones. Por una parte previenen que los dedos se contraigan y de ese modo evitan las ampollas. Busca plantillas para tacones con la forma del arco del pie que alivian la presión que se ejerce en ese lugar. Si tus dedos constantemente se deslizan a la parte delantera de tu calzado puedes comprar almohadillas diseñadas especialmente para afirmar tu pie.

Dato Personal:  Cualquier información vinculada o que pueda asociarse a una o varias personas naturales determinadas o determinables. Para efectos de DAFITI serán datos personales entre otros los siguientes: nombre, apellidos, edad, género, estado civil, correo electrónico, dirección de correspondencia, número de identificación, fecha de nacimiento, teléfono y profesión.


No hay duda que usar taco alto le da a la mujer un toque extra de sensualidad. En tu guardarropa, entre tus accesorios de moda habituales, tiene que haber al menos un representante de este tipo de zapatos. Independientemente de la contextura o habilidades físicas que tengas, todas tenemos que practicar para usarlos con soltura, naturalidad y seguridad.
Muchas chicas me habéis preguntado cómo hago para andar con tacones. Como a la mayoría de las chicas me encantan los tacones, nunca tengo suficientes, pero muchas de vosotras no os atrevéis a sacarlos de casa por lo dolorosos que pueden llegar a ser. Además, no hay nada peor que ver a una mujer que está acostumbrada a zapato plano intentar andar con stilettos, andando como patitos. Como todas, yo ...
Pero llega un momento en la vida de toda mujer donde subirse a las alturas a diario no tiene ningún sentido. Tu querido estatus 'taconil' empieza a prevalecer frente a las ampollas, durezas, juanetes y el bamboleo constante, consecuencia de la falta de equilibrio en tu ser. Primero te pasas a las cuñas, después empiezas a combinarlos con calzado de cordones cerrado y, llegado el momento, hasta pruebas con las hasta ahora desterradas para ti bailarinas. 
Por evidente que parezca, si en lugar de empeñarte en calzar unos salones de 13 centímetros optas por una altura inferior, el dolor decrecerá proporcionalmente a la disminución de curvatura a la que se someta el pie. Aunque Manolo Blahnik, el mejor embajador del calzado español en el mundo, confesaba que su altura favorita son los tres centímetros (es el llamado ‘Kitten heel’ o tacón de gatita que el mismo creó), con elegir la medida con la que te sientas cómoda será suficiente. Los tacones anchos también son más confortables (y aportan un toque ‘pop’).
Recuerda que dar un descanso a tus pies es muy importante, así que cuando sea posible, siéntate. Sin embargo, no te quites los tacones, ya que tus pies pueden hincharse y volvérselos a poner será misión imposible (o tortura posible). Y no te preocupes, no estás sola. Las celebrities también se quitan los tacones siempre que pueden, como Tiffany Haddish y Maya Rudolph durante la gala de los premios Oscar 2018. 
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