Uno de los tantos problemas con los tacones son los apretados zapatos, para evitarlo podemos poner unas bolsas con agua dentro de tu calzado y llevarlo al refrigerador, déjalos que se congelen, posteriormente al retirarlas verás como el hielo expandió tus zapatos. Ahora si podrás usarlos sin que te queden apretados, recuerda que puedes repetir esta técnica si necesitas ancharlos un poco más.
Pero llega un momento en la vida de toda mujer donde subirse a las alturas a diario no tiene ningún sentido. Tu querido estatus 'taconil' empieza a prevalecer frente a las ampollas, durezas, juanetes y el bamboleo constante, consecuencia de la falta de equilibrio en tu ser. Primero te pasas a las cuñas, después empiezas a combinarlos con calzado de cordones cerrado y, llegado el momento, hasta pruebas con las hasta ahora desterradas para ti bailarinas. 
Considera usar un modelo más bajo o más cómodo. Elige un tacón más estable, por ejemplo, plataformas, taco cuña o tacos anchos para darte mayor soporte y distribuir mejor el peso. Evita usar tacones en punta fina si tienes pies o dedos anchos. En su lugar, elige un zapato con punta redonda. También puedes comprar botas o tacones con hebillas a la altura de los tobillos para darte mayor soporte en dicha área.[3]
Hola! Yo soy un chico de 28 años y siempre me ha gustado usar tacones, desde los 5 años, creo! Es cierto que es más difícil caminar con tacones de aguja, pero el truco es apoyar el peso en la punta y no en el tacón, ya que aparte de gastar las tapas innecesariamente podemos caer y lastimarnos. La gracia al caminar se va adquiriendo con la práctica y es muy útil copiar ó imitar los movimientos de alguna ó varias mujeres que lo hagan bien.

Decía el famoso diseñador Manolo Blahnik que los zapatos planos hacen a la mujer caminar como un reno. Con estas declaraciones, cualquiera se replantea su uso. Lo cierto es que –independientemente de quien lo diga– no hay zapato que estilice más la figura y nos haga vernos todavía más hermosas que unos buenos tacones. Y a mayor altura, mayor deseo de poseerlos nos invade. Pero todo lo positivo que guarda lucir unos stilettos de vértigo es equiparable al dolor y a la incomodidad que provoca en nuestros pies. De ahí el amor-odio que sentimos por el mejor compañero de nuestros looks de fiesta: los zapatos de tacón para pisar con fuerza.
A veces cometemos el error de comprar el zapato un poquito más grande pensando que evitaremos rozaduras, pero nada más lejos de la realidad. Lo único que conseguirás será que el pie resbale hacia delante, con lo que el peso recaerá sobre los dedos, irás incómoda y no habrás evitado el riesgo de rozaduras. Compra siempre tu talla para poder ir cómoda y evitar problemas.
Cuando se asiste a un evento como es una boda se ha ir con las mejores galas y lucir un look espectacular. El zapato de tacón es la opción deseada para vestir los pies en estas ocasiones. Sin embargo, a veces tendemos a dudar y pensamos en renunciar a ponernos algunos tacones por las molestias que éstos puedan ocasionar al llevarlos puestos durante un tiempo prolongado.
Uno de los tantos problemas con los tacones son los apretados zapatos, para evitarlo podemos poner unas bolsas con agua dentro de tu calzado y llevarlo al refrigerador, déjalos que se congelen, posteriormente al retirarlas verás como el hielo expandió tus zapatos. Ahora si podrás usarlos sin que te queden apretados, recuerda que puedes repetir esta técnica si necesitas ancharlos un poco más.
"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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