Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
1. Si no estás acostumbrada a llevar tacones, no te pongas unos nuevos y altísimos para una fiesta por primera vez. No aguantarás ni media hora, estarás incómoda desde el principio y el dolor será insoportable. Opta por algo más cómodo como unos tacones de unos 5 o 6 centímetros como mucho. O incluso menos si te decantas por unos irresistibles kitten heels, que como bien decía su creador, Blahnik, los 3 cm son la altura perfecta. Te proponemos también unos tacones anchos y la comodidad estará más que garantizada.
Siempre hay una fiesta o una ocasión especial que nos permite llevar tacones, aunque no aguantemos el dolor de pies. Estas molestias podrían ser causadas por enfermedades, deformidades o, simplemente, por usar un calzado que no es para ti. Incluso, puede ser generado por un virus, hongo o bacteria, sin la necesidad que el tipo de zapato que usemos influya.

Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos. 
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