Este truco seguramente gustara mucho a la comunidad femenina,  especialmente aquellas que no quieren usar tacones altos por que les causa dolor en los pies.  Con el mismo se puede reducir el dolor y entumecimiento en los dedos, y evitar el caminar doloroso con un simple truco. Los tacones altos sin duda se convertirán en tu mejor amigo después de saber esto.
13. Designación. DAFITI designa al departamento de servicio al cliente o quien haga sus veces, para cumplir con la función de protección de Datos Personales, así como para dar trámite a las solicitudes de los Titulares, para el ejercicio de los derechos de acceso, consulta, rectificación, actualización, supresión y revocatoria a que se refiere la Ley 1581 de 2012, el Decreto 1377 de 2013 y la Política de Tratamiento de Datos Personales DAFITI.

Para decir lo obvio aquí, pero cuanto más se asciende, el dolor! Los expertos dicen que los talones de una pulgada o dos están muy bien, pero cada vez que van a obtener el dolor en el territorio. Tacones de cuatro pulgadas van a ejercer presión sobre las puntas de los pies y, potencialmente, apretar los dedos de los pies, así que evite el uso de tacones muy altos, si se quiere evitar el dolor!
3. Ámbito de aplicación. Este manual se aplicará al tratamiento de los datos de carácter personal que recoja, administre y maneje DAFITI de sus empleados, clientes, aliados, proveedores, empleados de sus contratistas y/o demás terceras personas con las cuales tengan cualquier tipo de relación de acuerdo a lo establecido en la Ley 1581 de 2.012 y el Decreto 1377 de 2013.

Llevar zapatos de tacón puede llegar a ser doloroso. Todas lo sabemos, pero no queremos dejar de llevarlos. Según los expertos, la altura perfecta es de 3,5 cm, así que intenta apostar por unos botines de lo más fashion antes de hacerte con unos stilettos. Sin embargo, si tienes que optar por unos tacones, olvídate de los que miden más de 10 cm. Los zapatos que superan esta altura causan inestabilidad en el tobillo y pueden dañar tus pies. 

Truco: llena con agua dos bolsas de plástico pequeñas (por ejemplo las específicas para congelados), ponlas dentro de los zapatos y guárdalos en el congelador. El tamaño de las bolsas aumentará cuando el agua se solidifique y los zapatos cederán. Además, al ponértelos su forma se irá adaptando a la de tu pie (con el plus del efecto frío para mejorar la circulación). Otra variante es sustituir las bolsas de agua por papel de periódico.


5. Asegúrate de que son de tu talla. Porque a veces no lo son, porque nos hemos enamorado de ellos y estaba agotado nuestro número, porque del uso han cedido y nos sobra un poco, o porque a la hora de la verdad resulta que el pie se resbala. Y todo esto al final se traduce en una forma de caminar menos natural y en que las probabilidades de acabar con un dolor de pies importante aumentan significativamente. En estos casos, busca un buen especialista en calzado que ayude a que la relación entre tus sandalias favoritas y tú perdure en el tiempo. 
4.-A prueba de ampollas. El desodorante no sólo es bueno para el sudor, también para evitar callos o ampollas. Y es que si lo aplicas en el zapato y en tus pies, evitarás la fricción que ejerce tu piel con el calzado. Ojo: este truco es como de cuento de hadas, pues dura aproximadamente cuatro horas. Las plantillas y geles adhesivos también son una buena opción para esto.

¿Te duelen los pies con solo mirar tus zapatos favoritos? ¿Tus pies se deslizan hacía delante cuando llevas zapatos altos de tacón o hacía fuera con zapatos planos? ¿Estás locamente enamorada de tus sandalias de verano pero son demasiado incómodas para usarlas todo el día? No te dés por vencido porque las siguientes almohadillas harán que tus zapatos sean más cómodos de llevar. 

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