para mi caminar con tacos no es una dificultad… solo es cuestion de practica… yo desde muy chica practique gimnasia artistica yy eso ayuda a arquear el pie… cuanto mas arqeado este el epmeine de tu pie es mucho mejor… las mujeres que tienen el pie plano cuando se van a poner zapatos d taco sufren muchoy eso a demas de el dolor tiene consecuencias como el dolor de columna, no digo que usar zapatillas o sandalias este mal pero de vez en cuando en una mujer queda muy femenino i elegante usar zapatos de taco..ademas te estiliza…les recomiendo que empiecen con distintos tacos…i cuando se sientan comodas con eso usenlo… recuerden: los tacos hacen a una mujer mas elegante
Es fundamental elegir el número adecuado al comprar cualquier tipo de calzado, pero la tarea se hace imprescindible cuando se trata de los modelos de tacón. Si el zapato te queda un poco grande, el pie se deslizará hacia delante, provocando presión y dolor sobre los dedos del pie (con ampolla incluida). En el caso de las sandalias, es conveniente que lleven algún tipo de sujeción (por ejemplo, pulsera en el tobillo).
5. Asegúrate de que son de tu talla. Porque a veces no lo son, porque nos hemos enamorado de ellos y estaba agotado nuestro número, porque del uso han cedido y nos sobra un poco, o porque a la hora de la verdad resulta que el pie se resbala. Y todo esto al final se traduce en una forma de caminar menos natural y en que las probabilidades de acabar con un dolor de pies importante aumentan significativamente. En estos casos, busca un buen especialista en calzado que ayude a que la relación entre tus sandalias favoritas y tú perdure en el tiempo. 

Sabemos que por más que te duelan los pies, jamás reemplazarás tus preciados tacones por unas flats. Es verdad que la mujeres tenemos una severa adicción por los zapatos, pero también es verdad que después de poco tempo de ponernos los tacones, tenemos dolores insoportables en los pies. Como sabemos que no estás dispuesta a renunciar a ellos, checa estos tips para hacer que los momentos con tus tacones sean menos dolorosos. 
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
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