También es muy importante que tus zapatos sean de calidad y que no estén flojos. Antes de comprar unos zapatos de tacón deberás asegurarte que el tacón esté fuerte, que tengas un buen respaldo y que el material sea confortable. Pero lo más importante de todo es que sientas que tienes el pie bien sujeto todo el tiempo sin que exista ningún tipo de fricción que pueda causarte heridas. A veces comprar plantillas de gel es una buena idea para poder sentir más comodidad.
Gracias al canal de Youtube de la simpática Yuya  podrás aprender a caminar en tacones. En este vídeo Yuya te da consejos estupendos sobre cómo aprender a caminar con tacones, pero lo mejor, es que al final del mismo podrás encontrar una parte más práctica para que puedas aprender a caminar en tacones en tu propia casa. De esta manera, cuando salgas a la calle con tus amigas, con tu pareja o a esa fiesta tan especial…. Estarás preparada.
Hola chicas! Yo soy un chico de 28 años y siempre me ha gustado usar tacones, desde los 5 años, creo! Es cierto que es más difícil caminar con tacones de aguja, pero el truco es apoyar el peso en la punta y no en el tacón, ya que aparte de gastar las tapas innecesariamente podemos caer y lastimarnos. La gracia al caminar se va adquiriendo con la práctica y es muy útil copiar ó imitar los movimientos de alguna ó varias mujeres que lo hagan bien.
Los zapatos de tacón alto que vemos en esta temporada de primavera verano se caracterizan por tener el tacón delgado y llevar plataforma en la punta haciendo alusión a los pumps con la diferencia en que esta vez la punta no viene del todo redondeada si no que cambia para darle una forma más triangular. También encontramos el estilo de sandalia con tiras cruzadas de tacón alto que está muy de moda en donde la última tira llevando esta hebilla o no, rodea el talón como si fuera esta una pulsera.
Otro gran consejo sobre cómo caminar en tacones altos sin el dolor - Evite los zapatos con suelas delgadas. Si usted usa zapatos con suelas muy delgadas por lo que vamos a sentir cada piedra, cada guijarro y cada bache en el suelo que pisas. A poco más gruesas suelas protegen sus pies mejor y aliviar un poco la presión que está poniendo en las plantas de los pies.
Cuando colocas uno de estos en tus zapatos consigues dos cosas: la primera, se acabó el ir resbalándote cuando el pie suda, lo que es una sensación horrorosa y, además, sabemos que los demás lo notan, que es peor aún. Y lo segundo, evitarás malos olores en el zapato ya que el olor se impregnará en el salvaslip, de este modo solo tendrás que llegar a casa y tirarlo y tu calzado estará como nuevo.
4.-A prueba de ampollas. El desodorante no sólo es bueno para el sudor, también para evitar callos o ampollas. Y es que si lo aplicas en el zapato y en tus pies, evitarás la fricción que ejerce tu piel con el calzado. Ojo: este truco es como de cuento de hadas, pues dura aproximadamente cuatro horas. Las plantillas y geles adhesivos también son una buena opción para esto.
Si siempre has apostado por zapatos planos y lucido tus sneakers con orgullo, recuerda que para iniciarse es mejor aumentar la altura de tus tacones gradualmente. Recuerda que no hay nada peor que unos zapatos de tacón demasiado pequeños, así que tómate tu tiempo a la hora de comprarte unos nuevos. Recuerda que para caminar correctamente (y sin dolor), debes elegir la altura adecuada. 
5.-Aprende a caminar. Dar un paseo en tenis es muy diferente que darlo en tacones. Por eso, borra lo que sabías de caminar –sí, así como lo lees-, y comienza con el mejor truco: mantén inmóvil tu cabeza hasta la cintura y sólo mueve tu cadera y piernas. A cada paso que des, primero comienza con el tacón y luego la punta; tu andar se volverá más natural y fácil.
1. Si no estás acostumbrada a llevar tacones, no te pongas unos nuevos y altísimos para una fiesta por primera vez. No aguantarás ni media hora, estarás incómoda desde el principio y el dolor será insoportable. Opta por algo más cómodo como unos tacones de unos 5 o 6 centímetros como mucho. O incluso menos si te decantas por unos irresistibles kitten heels, que como bien decía su creador, Blahnik, los 3 cm son la altura perfecta. Te proponemos también unos tacones anchos y la comodidad estará más que garantizada.
Si, a pesar de todo, tus pies se resisten a aguantar los tacones, la cirugía también ha encontrado un posible remedio. Menos casero y más extremista que los anteriores, es el injerto de grasa en el talón, procedente de otra zona del cuerpo como el vientre o las nalgas. Esta grasa crea un efecto almohadilla en la planta considerablemente duradero. Además, la operación tiene una duración de sólo una hora y se realiza con anestesia local.
“Uso una crema que me compro en la farmacia y que contiene ibuprofeno. Está indicada para esguinces y contusiones musculares pero, al ser antiinflamatorias y analgésica, evita que me duelan los pies. Me doy un masaje con ella, antes de subirme al tacón. ¡Y lista para aguantar todo el día!… ¡o toda la noche! También tengo puestas las plantillas Foot petals en todos mis zapatos”.
Si al dolor inhumano que de por sí producen ciertos tacones, añadimos que las suelas son resbaladizas, el caos está asegurado y el suplicio (al luchar apretando el pie para no caernos) será mucho mayor. Para evitarlo, existen unas pegatinas antideslizantes que se colocan en la parte delantera de la suela. También se puede recurrir al remedio de la abuela y hacer una serie de cortes en esta zona del zapato con ayuda de unas tijeras o cuchillo.
Hols chicas, yo también tuve ese problema después del embarazo. Pero como realmente quería usar tacones. Ya que soy algo bajita opte por unas zapatillas tipo botínes, que me aseguran hasta el tobillo. No se imaginan que bien se siente caminar con estos tipos de zapatos, brindan demasiada seguridad, hasta puedo correr. Así que busquen amigaá y van a notar el cambio. Un saludos a todos desde chiápas mexico. Suerte
1. Camina dando pequeños pasos y apoyando primero el talón y luego los dedos. Parece obvio (y lo es), pero uno de los errores que contribuye a que los tacones nos resulten incómodos es que, a veces, tenemos tendencia a caminar como si lo hiciéramos con bailarinas. Si sigues la pauta adecuada, conseguirás también mantener el equilibrio y la postura correcta.

Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos. 
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