Los tacones son esas poderosas herramientas para complementar y optimizar nuestro look de manera tal que luzcamos en armonía total, con elegancia y perspicacia, delicadeza y un porte que dejarán a más de uno deseosos de conocernos. ¡Qué mal que tengan que ser tan incómodos para nuestro zapato! Pero no te preocupes, estamos al tanto de este problema, por lo que hemos decidido traerte 7 tips para que tus tacones sean más cómodos.

Decía el famoso diseñador Manolo Blahnik que los zapatos planos hacen a la mujer caminar como un reno. Con estas declaraciones, cualquiera se replantea su uso. Lo cierto es que –independientemente de quien lo diga– no hay zapato que estilice más la figura y nos haga vernos todavía más hermosas que unos buenos tacones. Y a mayor altura, mayor deseo de poseerlos nos invade. Pero todo lo positivo que guarda lucir unos stilettos de vértigo es equiparable al dolor y a la incomodidad que provoca en nuestros pies. De ahí el amor-odio que sentimos por el mejor compañero de nuestros looks de fiesta: los zapatos de tacón para pisar con fuerza.

Todas queremos tener estas sandalias icónicas de Stuart Weitzman, pero ¿cómo vamos a caminar en ellas sin morir en el intento? Recuerda que la postura es muy importante, así que endereza tu espalda y encuadra tus hombros. Así, los músculos del abdomen se tensarán y llevarán el estómago hacia adentro. Si tienes problemas a la hora de mantener la postura, en casa intenta caminar con un libro sobre la cabeza sin que se te caiga. La espalda recta y la mirada al frente, ¿fácil, verdad?


Os recomiendo que agais caso al video son pasos basicos para evitar andra torpente con los tacones, pero aun así, llevarlos todo el tiempo que podais dentro de casa y las primeras veces que os lo pongais, intentad no andar muy rapido con ellos por las calles, dejad eso para cuando tengais experiencia. Tambien os recomiendo ottra cosa, mientras esteis en casa, practicad con los tacones mas altos que tengais, y así cuando salgais a la calle con unos muxo mas pekeños os resultará mas facil.
A veces la rozadura es un hecho sin remedio. En ese caso, cúrala y cúbrela con apósitos. En la medida de lo posible, no vuelvas a ponerte el tacón que te hizo daño hasta que se cure. Cuando eso suceda y te pongas de nuevo los tacones que te hicieron daño, unta la zona donde estaba la herida con un poco de vaselina clásica o con las barritas antirozaduras para poder aguantar los tacones y evitar que te lastimen.
"Los tacones deben ser muy altos para poner la belleza de la mujer en un pedestal", decía Vivienne Westwood. Con una declaración así, ¿cómo nos vamos a resistir? Los zapatos con tacón de aguja son el compañero más fiel de los looks de fiesta. Estilizan, nos elevan el culete como si en los últimos meses nos hubiéramos matado en el gimnasio haciendo sentadillas y nos suben la moral. Nos sentimos más atractivas con ellos a pesar de que sabemos que nuestra relación está más abocada al fracaso que la de 'Romeo y Julieta'.
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