Son de largo los zapatos altos más cómodos que existen. Las cuñas reparten mucho mejor el peso del cuerpo y evitan el dolor, lo que las hace perfectas para las no iniciadas en el mundo de los tacones, ya que es más fácil conseguir un caminar elegante que con un tacón normal. Si las eliges abotinadas, sumarás un plus de seguridad a tu forma de andar.
A pesar de que puede sonar extraño, es una de las mejores soluciones para evitar las rozaduras. Consiste en meter dos bolsas llenas de agua dentro de tus tacones para, posteriormente, introducirlos en el congelador. Una vez allí, los dejaremos hasta que el agua se convierta en hielo, enfriando así el interior del zapato. De esta manera, suavizaremos su piel, con lo que los roces serán menores o inexistentes.
Si no has nacido con el superpoder de caminar con tacones con la misma naturalidad que si llevaras unas zapatillas (tranquila, es casi tan difícil como el de la teletransportación), la ayuda extra de una pulsera atada al tobillo o un abotinado que te sujete el empeine será de agradecer. Lo malo de este tipo de zapatos es que acorta visualmente la pierna y no estilizan tanto como los que muestran el empeine. Si tus piernas son cortas o anchas, solo te los recomendaríamos para llevarlos con pantalones, jamás con faldas o vestidos.
Cuida la amortiguación . Si vas a pasar mucho tiempo usando taco alto, sea caminando o estando de pie, considera usar almohadillas metatarsianas de silicona o de gel, las cuales están hechas especialmente para el pie. Así amortiguarás la presión en la punta del pie, evitando dolor. También puedes colocar plantillas para amortiguar presión en la planta del pie o elegir modelos plataforma.
Muchas chicas me habéis preguntado cómo hago para andar con tacones. Como a la mayoría de las chicas me encantan los tacones, nunca tengo suficientes, pero muchas de vosotras no os atrevéis a sacarlos de casa por lo dolorosos que pueden llegar a ser. Además, no hay nada peor que ver a una mujer que está acostumbrada a zapato plano intentar andar con stilettos, andando como patitos. Como todas, yo ...
Aunque a muchas nos parezcan un refinado instrumento de tortura (nos incluimos en este grupo), las sandalias de tacón alto y tiras finas son una preciosidad que realzan y dan elegancia a cualquier pie. Para ir más cómoda con este tipo de calzado, apuesta por modelos con las tiras un poco más anchas y planas, ya que las que son redondas tipo cordón se clavan en la piel.
Al día siguiente, sí, al día siguiente estaba tan envalentonada y decidí pasar el día con esos tacones. Esta iba a ser la prueba de fuego. Todavía no había llegado el frío entonces fue una experiencia de lo más placentera. Hice todos los trámites del día caminando. Siempre los hago caminando, pero ni en un millón de años se me hubiese ocurrido hacerlos subida a mis taconcitos.
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