“Uso una crema que me compro en la farmacia y que contiene ibuprofeno. Está indicada para esguinces y contusiones musculares pero, al ser antiinflamatorias y analgésica, evita que me duelan los pies. Me doy un masaje con ella, antes de subirme al tacón. ¡Y lista para aguantar todo el día!… ¡o toda la noche! También tengo puestas las plantillas Foot petals en todos mis zapatos”.
Si tus zapatos de tacón son de lo más alto, apuesta por las plantillas y almohadillas especiales de silicona que se colocan en una de las partes del zapato y alivian las molestias provocadas por los tacones. Recuerda que unos tacones con plataforma siempre serán más cómodos. Y durante el verano apuesta por unas cuñas o alpargatas de cuña para disfrutar de los días (y noches) sin sufrir. 
Estilizan y elevan el espíritu, acompañan los mejores looks de fiesta… pocas cosas potencian tanto el sex appeal, en cuestión de segundos, como unos cuantos centímetros sobre unos zapatos de tacón. Pese al triunfo del zapato plano (gracias por ello, dios de las tendencias), el tacón sigue siendo el accesorio fetiche para muchas mujeres: imprescindible en el día a día de muchas workaholics fashionistas o en las noches de las divas más fiesteras.

Claro, cuando vas entaconada te ves las piernas largas y estilizadas. "Vaya tipazo tengo", te dices. Pero, ¡sorpresa!, la realidad es que tus extremidades inferiores crecen cuando te bajas de las alturas. Así lo asegura un estudio publicado en 'The Journal of Applied Physiology', según el cual las personas que usan habitualmente zapatos de tacón, no solo caminan dando pasos más cortos (tanto cuando los llevan puestos como al andar descalzas), sino que tienen los músculos de las pantorrillas más cortos de lo normal. 


Una colección de modelos urbanos y elegantes que se apoyan sobre un tacón actual de estilo actual y altura contenida, y como novedad plantilla extraíble lo que es toda una novedad en zapatos de esta altura, pensados para una mujer sofisticada y moderna que necesita un calzado de uso diario, que estilice sus pies y no produzca fatiga. Todos ellos están fabricados con materiales de primera calidad.
Son los preferidos por el 89% de las españolas para acudir a fiestas o eventos. Y aunque las tendencias coinciden cada vez más en diseños que estilizan sin elevarnos a demasiados centímetros, los zapatos de tacón alto han protagonizado las frases más célebres de diseñadores como Roger Vivier, Coco Chanel o Manolo Blahnik. Sin embargo, mientras para muchas de nosotras el estilo se multiplica sobre unos stilettos, también aumentan las posibilidades de que nuestros pies y espalda sufran, a menos que se sigan algunas recomendaciones de los expertos. Sugerencias que por cierto, ponen en práctica algunas de las mujeres más deseadas del mundo. Meghan Markle, entre ellas.
Y estoy totalmente decaurdo en que unos buenos tacones siempre hacer lucir muy chic a cualquier mujer, pero debe de saber caminar si no lo arruinaria todo, como compañeras de trabajo, que usan una plataforma de table, y no saben caminar flexionan la rodilla al momento de dar el paso y eso hacer ver que no saben caminar en tacones y es mas penoso que no ponerselos.
También conocida como “segunda piel”, “la piel de topo” no es cuero del animal (afortunadamente) sino que franela de algodón suave con forro adhesivo. Se vende en láminas y la puedes encontrar en la mayoría de las farmacias o pedirla a medida para tus pies. Se amolda a tus pies mejor que los vendajes y a diferencia de estos no se saldrá a mitad de la jornada.
Decía el famoso diseñador Manolo Blahnik que los zapatos planos hacen a la mujer caminar como un reno. Con estas declaraciones, cualquiera se replantea su uso. Lo cierto es que –independientemente de quien lo diga– no hay zapato que estilice más la figura y nos haga vernos todavía más hermosas que unos buenos tacones. Y a mayor altura, mayor deseo de poseerlos nos invade. Pero todo lo positivo que guarda lucir unos stilettos de vértigo es equiparable al dolor y a la incomodidad que provoca en nuestros pies. De ahí el amor-odio que sentimos por el mejor compañero de nuestros looks de fiesta: los zapatos de tacón para pisar con fuerza.
A la hora de buscar estilo y elegancia, no hay nada mejor que un magnífico par de zapatos de tacón alto. Aunque los tacones hacen que tus piernas se vean más largas y tu cuerpo se vea más delgado, también son dolorosos y más aún si no estás muy acostumbrada a llevarlos. Descubre algunas de las maneras simples de hacer tus zapatos de tacón más cómodos y así hacer tu día mucho más agradable.
Puedes ser una 'fashion victim' total y volverte loca comprando complementos, pero hay una realidad prácticamente indiscutible: acumular cajas de zapatos de tacón es un vicio. Y cuesta mucho dinero y espacio (en serio, ¿qué fuerza misteriosa nos obliga a guardarlos en sus cuadradas y voluminosas cajas originales?). No pasa nada. Con un poco de fuerza de voluntad y coherencia puedes superarlo y, de paso, dejar de tener los pies hechos polvo.  
Qué descanso, ¿verdad? No solo eso: no te haces ni la menor idea del bien que conseguirás para la salud de tus pies, tus piernas, tu espalda e incluso tu bolsillo. Por si aún no te has decidido del todo a descender unos centímetros, toma nota de los beneficios reales que disfrutarás al quitarte los elevados zapatos. Vamos, que ni Cenicienta regresaría a por el maldito tacón extraviado, por muy macizo que estuviese el príncipe. 
La suerte nos acompaña estas últimas temporadas en las que se llevan los tacones gruesos, ya que al tener una base mucho más ancha reparten mejor el peso y resulta más fácil caminar con ellos. Si a esto le sumamos una plataforma delantera, el resultado será una comodidad parecida a la de las zapatillas del gimnasio (esta última frase repítela como un mantra, el poder de tu mente es infinito).
Lo que más importa cuando caminas con tacones es que tengas confianza contigo misma para poder demostrar al mundo lo hermosa que eres con y sin tacones. Puedes fingir esta confianza el tiempo que sea necesario mientras caminas con tacones con los trucos que estás encontrando en este artículo. Recuerda que la mujer más bella es la que más confía en sí misma. 
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