Los tacones delgados, tipo stiletto son el estilo que eligen los bailarines en competencias o presentaciones. También puedes elegirlos si estás acostumbrada a un tacón bien alto o si tienes ya experiencia en el baile. El tacón se centra perfectamente al tiempo que permite bailar en media punta en forma elegante. Los de vértigo, de hasta 10 cm, son habituales en bailarinas profesionales de tango. Los de 7 – 8 cm se están viendo mucho en bailarinas de salsa con experiencia o acostumbradas a usar stilettos.
Por evidente que parezca, si en lugar de empeñarte en calzar unos salones de 13 centímetros optas por una altura inferior, el dolor decrecerá proporcionalmente a la disminución de curvatura a la que se someta el pie. Aunque Manolo Blahnik, el mejor embajador del calzado español en el mundo, confesaba que su altura favorita son los tres centímetros (es el llamado ‘Kitten heel’ o tacón de gatita que el mismo creó), con elegir la medida con la que te sientas cómoda será suficiente. Los tacones anchos también son más confortables (y aportan un toque ‘pop’).
Si tus zapatos de tacón son de lo más alto, apuesta por las plantillas y almohadillas especiales de silicona que se colocan en una de las partes del zapato y alivian las molestias provocadas por los tacones. Recuerda que unos tacones con plataforma siempre serán más cómodos. Y durante el verano apuesta por unas cuñas o alpargatas de cuña para disfrutar de los días (y noches) sin sufrir. 

Decía el famoso diseñador Manolo Blahnik que los zapatos planos hacen a la mujer caminar como un reno. Con estas declaraciones, cualquiera se replantea su uso. Lo cierto es que –independientemente de quien lo diga– no hay zapato que estilice más la figura y nos haga vernos todavía más hermosas que unos buenos tacones. Y a mayor altura, mayor deseo de poseerlos nos invade. Pero todo lo positivo que guarda lucir unos stilettos de vértigo es equiparable al dolor y a la incomodidad que provoca en nuestros pies. De ahí el amor-odio que sentimos por el mejor compañero de nuestros looks de fiesta: los zapatos de tacón para pisar con fuerza.


“Antes muerta que sencilla“, aunque coja… La imagen seguro que la recuerdas. Regreso a casa tras una larga jornada con los zapatos en la mano y cuando te quitas los tacones ¡no reconoces tus pies! Hinchados, doloridos, con rozaduras ¡Qué horror! Y te preguntas ¿ha merecido la pena tanto sufrimiento? Pues la respuesta debe ser que sí, porque lo volverás hacer y “lo sabes”

Este truco servirá para aliviar el dolor que se produce en el metatarso cuando utilizas tacones altos. El truco es muy sencillo, pero tiene una explicación científica. Al parecer existe un nervio que se divide en dos justo entre los dos dedos que ves en la foto, y el cual causa dolor cuando se ejerce presión por causa de los tacones altos. Cuando juntas los dedos con una bendita o cinta, quitas presión sobre el nervio y así evitas el dolor al caminar.
Según un reciente estudio en el que se analizó la postura y el caminar de las asistentes de vuelo de unas aerolíneas de Corea del Sur, el uso regular de tacones altos conduce a desequilibrios en la fuerza y tensión de los músculos que rodean los tobillos, lo que se traduce en que estos sean inestables y tengamos peor equilibrio. Según los investigadores, usar zapatos planos hace que los mencionados músculos trabajen adecuadamente, lo que proporciona una mejor estabilidad del tobillo y del equilibrio en general. Quien te dijo que con tacones andabas más recta, claramente se tragó la creencia popular.  
Para decir lo obvio aquí, pero cuanto más se asciende, el dolor! Los expertos dicen que los talones de una pulgada o dos están muy bien, pero cada vez que van a obtener el dolor en el territorio. Tacones de cuatro pulgadas van a ejercer presión sobre las puntas de los pies y, potencialmente, apretar los dedos de los pies, así que evite el uso de tacones muy altos, si se quiere evitar el dolor!

Unos zapatos de tacón alto pueden hacer mucho por nuestras piernas: parecen más largas y tonificadas y, como resultado, la silueta se estiliza. Vamos, que conseguimos en un momento una versión 2.0 de nosotras mismas. Pero… como en todo, no hay premio sin sacrificio: después de unas horas subidas a los tacones podemos dejar de sentir los pies (literalmente). ¿Se puede llevar tacones sin dolor? La respuesta es sí. En nuestra galería de imágenes puedes encontrar los modelos de zapatos y tacón más cómodos, pero toma nota también de estos trucos para elegir y llevar zapatos de tacón sin dolor y con estilo:
Aquello de que 'el roce hace el cariño' se convierte en verídico con los tacones. Al principio caminas como un pato mareado y te duelen los gemelos como si no hubiese un mañana. Pero cuando aprendes a dominarlos, te sientes 'sexy', elegante, atractiva y, obviamente, más alta. Por no hablar del poderoso y sonoro 'clac-clac' que marca cada uno de tus pasos. "Aquí estoy yo", parece que sentencian. 
Lo que más importa cuando caminas con tacones es que tengas confianza contigo misma para poder demostrar al mundo lo hermosa que eres con y sin tacones. Puedes fingir esta confianza el tiempo que sea necesario mientras caminas con tacones con los trucos que estás encontrando en este artículo. Recuerda que la mujer más bella es la que más confía en sí misma.
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